Tallos
y hojas del apio, planta herbácea perteneciente a la familia de
las Umbelíferas.
Su
origen se sitúa en el área mediterránea. En el siglo VIII a.
C. Homero lo cita en la Odisea. Los egipcios y griegos adornaban
con la planta de apio sus tumbas, mientras que los romanos la
empleaban como planta medicinal por sus propiedades diuréticas,
afrodisíacas y depuradoras de la sangre. Para los árabes fue
una planta con atributos mágicos y portadora de buenos augurios.
El
apio contiene flavonoides, compuestos con actividad antioxidante
y funciones biológicas diversas (vasodilatadores, anticarcinogénicos,
antiinflamatorios, antibacterianos, inmuno-estimulantes, antivirales...),
entre los que cabe citar la miricetina, quercetina y kaempferol
(flavonoles), y la luteolina y apigenina (flavonas).
Así
mismo, contiene pequeñas cantidades de furanocumarinas biológicamente
activas, fundamentalmente la xantotoxina y el bergapteno, que
pueden actuar, en la prevención del cáncer, y que también se
han utilizado en el tratamiento de algunas enfermedades de la
piel como el vitíligo y la psoriasis.
Por otro lado, el aceite de semilla de apio contiene ftálidos
que podrían tener un efecto preventivo de los procesos cancerígenos.
Además, otro ftálido natural de la semilla del apio (sedanolida),
se usa como remedio para tratar procesos inflamatorios como
la gota o el reumatismo.
Referencias bibliográficas
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Ingesta
Recomendada: Recomendaciones de energía y nutrientes para
hombre-mujer de 20 a 39 años.
(a) Cantidades aproximadas para hombre-mujer teniendo en cuenta
los objetivos nutricionales.
Fuentes:
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3 Souci S W, Fachmann W, Kraut H (2000). Food Composition and
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4 USDA nacional Nutrient Database for Standard Referente, Release
15 (August 2002)
Organización 5 al Día - España:
http://www.5aldia.org
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