La
banana o plátano es una fruta tropical procedente del árbol que
recibe el nombre de banano o plátano, perteneciente a la
familia de las Musáceas. Tiene forma alargada o ligeramente curvada,
de 100-200 g de peso. La piel es gruesa, de color amarillo y fácil
de pelar, y la pulpa es blanca o amarillenta y carnosa.
Aunque
en numerosas ocasiones se ha citado América Central como el
lugar de origen del plátano, la mayoría de los autores opinan
que esta fruta es originaria del sudeste Asiático, concretamente
de la India, siendo conocida en el Mediterráneo después de la
conquista de los árabes en el año 650 d. de C. Llegó a Grecia
a través de las rutas comerciales y de la misma manera alcanzó
las costas italianas y españolas. La especie llegó a Canarias
en el siglo XV y desde allí fue llevado a América en el año
1.516.
El
plátano es un alimento de gran valor nutritivo. En su composición
destaca su riqueza en hidratos de carbono (20% de su peso).
En el plátano inmaduro el hidrato de carbono mayoritario es
el almidón, pero a medida que madura, este almidón se va convirtiendo
en azúcares sencillos como sacarosa, glucosa y fructosa. Además,
los dos tipos de fibra vegetal, soluble e insoluble, se hallan
presentes en el plátano en una cantidad bastante importante.
Es pobre en proteínas y lípidos, aunque su contenido en estos
componentes supera al de otras frutas como manzana, pera y melocotón.
En
cuanto a las vitaminas, el plátano contiene cantidades apreciables
de provitamina A y vitaminas del grupo B, como tiamina (B1),
riboflavina (B2), niacina y piridoxina (B6); y es una buena
fuente de ácido fólico y vitamina C .
El
plátano es muy rico en potasio y magnesio. De hecho, es una
de las frutas con mayor contenido en estos minerales. Además,
provee una cantidad de sodio muy baja.
El
plátano es, por tanto, un alimento nutritivo y energético. Es
una fruta suave y bastante digerible siempre que esté maduro;
hecho que junto a su riqueza en potasio, la hace recomendable
en diversas patologías gastrointestinales, entre las que se
incluyen las úlceras. Sin embargo, el plátano verde contiene
importantes cantidades de almidón difícil de digerir, resultando
indigesto y pudiendo originar flatulencias y dispepsia (mala
digestión).
Además,
el plátano contiene inulina y otros frutooligosacaridos no digeribles
por las enzimas intestinales, que alcanzan el tracto final del
intestino y tienen efectos beneficiosos sobre el tránsito intestinal.
Además, la inulina puede contribuir a la reducción del riesgo
de enfermedades degenerativas como las enfermedades cardiovasculares,
diabetes tipo II, obesidad, osteoporosis o cáncer, mediante
la producción de compuestos derivados de la fermentación colónica,
estimulación del sistema inmune, aumento de la biodisponibilidad
de minerales y metabolismo de lípidos.
Al
ser rico en potasio y pobre en sodio, el plátano es un alimento
adecuado en caso de hipertensión. Por otro lado, su contenido
en fibra soluble hace del plátano un alimento muy útil en la
regulación del nivel de colesterol en la sangre, y es adecuado
para el tratamiento tanto del estreñimiento como de la diarrea.
Su
alto contenido en potasio ayuda a prevenir calambres lo que,
combinado con la energía que proporciona, lo convierte en una
fruta ideal para reponerse durante actividades deportivas.
Además,
el plátano no está contraindicado en diabéticos, a pesar de
su contenido en hidratos de carbono, ya que los azúcares del
plátano se absorben lentamente (poseen un índice glucémico bajo),
sin provocar una subida rápida de los niveles de glucosa en
sangre.
Aunque
no es frecuente, el plátano puede desencadenar reacciones alérgicas
que se manifiestan con migrañas en las personas adultas. Este
hecho, parece ser debido a las pequeñas cantidades de serotonina
que contiene, sustancia derivada del aminoácido triptófano,
que realiza diversas funciones en el sistema nervioso, entre
las que se encuentra la vasodilatación arterial, etc., sin embargo,
todavía está en estudio el efecto que puedan ejercer sobre el
organismo las pequeñas cantidades de serotonina presentes en
el plátano.
También
hay que tener en cuenta que los plátanos pueden provocar una
reacción con medicamentos del tipo IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa),
por este motivo, los facultativos médicos recomiendan excluir
los plátanos de la dieta de las personas en tratamiento con
estos fármacos.
Referencias
bibliográficas
Goel
RK, Gupta S, Shankar R, Sanyal AK (1986). Antiu-ulcerogenic
effect of banana powder (Musa sapientum var. Paradisiaca) and
its effect on mucosal resistance. J Ethnolpharmacol 18: 33-44.
Horigome T, Sakaguchi E, Kishimoto C (1992). Hypocholesterolaemic
effect of banana (Musa sapientum L. Var. Cavendishii) pulp in
the rat feed of a cholesterol-containing diet. Br J Nutr. 68:231-44.
Leynaud-Rouaud C, Latour-Raulin A, Cuq Jl, Serville Y (1997).
Las hortalizas y las frutas. En: Dupin H, Cup JL, Malewiak MI,
Leynaud-Rouaud C, Berthier Am, eds. La Alimentación Humana.
Barcelona: Bellatierra. pp. 841-893.
Lehmann U, Jacobasch G, Schmiedl D (2002). Characterization
of resistant starch type III from banana (Musa acuminata). J
Agric Food Chem. 50:5236-40
Mataix J, Pérez llamas F (2002). Frutas, verduras y hortalizas.
En: Nutrición y Alimentación Humana. Tomo I. Nutrientes y Alimentos.
Mataix J (ed). Ergón Madrid. pp. 292-309
Mathew J (2000). Las frutas y las hortalizas son beneficiosas
¿Cuáles son las evidencias?. En: Fruit&Veg-info 2000. ¿Qué
hay de nuevo en.propiedades saludables y nutritivas de frutas
y hortalizas? Reus: Ediciones de Horticultura.
Pamplona JD (1999). Enciclopedia de los Alimentos y su poder
curativo. 1ª Edición. Tomo 2. Biblioteca Educación y Salud.
Editorial Safeliz.
Pérez Rodrigo C, Aranceta Bartrina J, Gondra Rezola J, Orduna
Zubiri J (2001). Frutas. En: Guias Alimentarias para la Población
Española. Madrid: Sociedad Española Nutrición Comunitaria (SENC)
pp.61-73.
Teubner C, Gysin HR, Levin HG, Hansen H, Schönfeldt S, Ehlert
FW, Lechthaler E (1990). El gran libro de los frutos exóticos.
Grupo Angel Rey (Import, Export & Marketing). Editorial
Everest. pp. 59-61. |