| Tallos y hojas
de la planta de la borraja, herbácea anual de la familia de las
Borragináceas.
La
mayoría de los historiadores opinan que la borraja es originaria
del norte de África. Esta planta conocida desde la antigüedad
clásica, fue empleada y estimada por griegos y romanos. Los
antiguos médicos fitoterapeutas recomendaban sus flores como
depurativo y como sudorífico. Se cultiva y es muy apreciada
en Francia e Italia. En España, es un plato muy popular en Aragón
y Navarra.
La
borraja aporta una cantidad importante de provitamina A y vitamina
C (con 100 gramos se cubren más de la mitad de la ingestas recomendadas
de la vitamina), y entre sus minerales destacan el hierro, el
calcio y el potasio. Las sales minerales son abundantes, (especialmente
las de potasio), siendo concretamente el nitrato potásico el
principal responsable de su actividad diurética, tónica cardiaca
y sudorífica (aumento en la producción de sudor); si bien dichas
acciones se ven favorecidas por otros compuestos como los taninos.
Por
su contenido en mucílagos, posee propiedades emolientes, antitusígenas
y antiinflamatorias, por lo que se utiliza en el tratamiento
de infecciones de las vías respiratorias altas.
Por
otro lado, algunos estudios han indicado que el aceite que se
extrae de la semilla de borraja participa en la regulación del
metabolismo lipídico en ratas hiperlipidémicas, por lo que podría
ser útil en la prevención de la aterosclerosis.
Asimismo,
otras investigaciones llevadas a cabo en humanos han demostrado
que dicho aceite atenúa la reactividad cardiovascular frente
al estrés, y de hecho provoca una disminución de la presión
sanguínea sistólica y el pulso cardiaco. Los mecanismos específicos
por los que se produce este efecto no se conocen pero se ha
sugerido que podría ser debido al elevado contenido en ácido
gamma-linolénico que presenta este aceite, el cual es precursor
inmediato de las prostaglandinas E1 y E2 y Tromboxanos A2, sustancias
que resultan imprescindibles para regular diversos procesos
metabólicos como la dilatación de vasos sanguíneos, reducción
de la presión arterial, inhibición de la agregación plaquetaria,
etc.
Por
el contenido en este ácido (gamma-linolénico) también se ha
considerado la acción beneficiosa del aceite de la semilla de
borraja en el tratamiento de la artritis reumatoide.
Referencias
bibliográficas
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