| La
col Lombarda es una planta bianual de la familia de las Crucíferas
con tallo erguido consistente pero no leñoso. Tiene hojas de color
rojo-violáceo, púrpura o morado. La parte aprovechable de la planta
es una pella muy consistente hipertrofiada.
Es
originaria del área mediterránea. La historia señala que fue
cultivada por los egipcios 2500 años antes de Cristo y posteriormente
por los griegos. Los antiguos romanos la utilizaron como alimento,
pero también como medicina para curar a los soldados. En la
Edad Media esta hortaliza fue considerada como ´el médico de
los pobres´ por su contenido en vitaminas, sales minerales y
azufre.
La
col lombarda es rica en vitaminas C (con una ración se cubre
el 100% de la cantidad diaria recomendada) y ácido fólico. Aporta
igualmente cantidades considerables de potasio, fósforo, magnesio
y fibra, aunque el contenido de todos estos nutrientes es menor
que el que presentan otros vegetales del genero Brassica (brócoli,
coles de bruselas, coliflor).
Como
el resto de las crucíferas contiene en su composición sustancias
fitoquímicas (glucosilonatos, isotiocianatos, indoles) que le
confieren propiedades protectoras frente al cáncer. El consumo
de vegetales del género brassica se ha asociado con un menor
riesgo de sufrir cáncer de pulmón, próstata, mama, útero, endometrio
y de tumores relacionados con el tracto gastrointestinal (estómago,
hígado, colon).
También
contiene flavonoides, entre los que destacan los antocianos,
cuyo componente más abundante es la cianidina que confiere el
color morado a la lombarda, y la quercetina (aunque en cantidad
muy inferior a la del brócoli), flavonoide que actúa como antiinflamatorio
y también que parece disminuir el crecimiento de algunos tipos
de cáncer.
El
mecanismo de acción preventivo frente al cáncer, se basa en
la capacidad que tienen los isotiocianatos e indoles (productos
de la hidrólisis de glucosilonatos) de inhibir el desarrollo
de tumores, al aumentar la actividad de ciertas enzimas cuya
función es eliminar del organismo algunos agentes cancerígenos
o bloquear su acción. La presencia de fibra y vitamina C puede
además, tener un efecto sinérgico en la protección contra agentes
cancerígenos.
A
pesar de que por su composición presenta múltiples efectos beneficiosos
para la salud, hay que tener en cuenta que para determinadas
personas puede tener efectos indeseables. Por ejemplo, en personas
que presentan enfermedades intestinales y malas digestiones,
estos vegetales pueden producir flatulencias y problemas digestivos.
En crudo, tienen además un alto contenido en compuestos de azufre,
que pueden irritar el tejido renal, por lo que se recomienda
que personas con problemas renales se abstengan a consumirlas
de esta forma.
Las
crucíferas también contienen compuestos bociógenos, que, en
personas predispuestas, pueden producir inflamación de la glándula
tiroides, impidiendo de esta forma la asimilación del yodo.
Referencias
bibliográficas
Beecher CWW (1994). Cancer preventies properties of varieties
of Brassica oleracea: a review. Am J Clin Nutr. 59: 1166S-1170.
Conaway CC, Getahun SM, Liebes LL, Pusateri DJ, Topham DK, Botero-Omary
M, Chung FL (2000). Disposition of glucosinolates and sulforaphane
in humans after ingestion of steamed and fresh broccoli. Nutr
Cancer. 38:168-178.
Chu YF, Sun J, Wu X, Liu RH (2002). Antioxidant and antiproliferative
activities of common vegetables. J Agric Food Chem. 50:6910-6916.
Verhoeven DTH, Verhagen H, Goldbohm RA, Van den Brandt P, Van
Poppel G (1997). A review of mechanisms underlying anticarcinogenicity
by brassica vegetables. Chem Biol Int. 103:79-129.
Fahey JW, Zhang Y, Talalay P (1997). Broccoli sprouts: an exceptionally
rich source of inducers of enzymes that protect against chemical
carcinogens. Proc Natl Acad Sci U S A 94:10367-10372
Johnson IT (2002). Glucosinolates: bioavailability and importance
to health. Int J Vitam Nutr Res. 72:26-31.
Kurilich AC, Tsau GJ, Brown A, Howard L, Klein BP, Jeffery EH,
Kushad M, Wallig MA, Juvik JA (1999). Carotene, tocopherol,
and ascorbate contents in subspecies of Brassica oleracea. J
Agric Food Chem. 47:1576-1581.
Nestle M (1997). Broccoli sprouts as inducers of carcinonogen-detoxfying
enzyme systems: Clinical, dietary, and policy implications.
Proc Natl Acad Sci. 94:11149-11151.
Shapiro TA, Fahey JW, Wade KL, Stephenson KK, Talay P (2001).
Chemoprotective glucosinolates and isothiocyanates of broccoli
sprouts. Cancer epidemiology biomarkers and prevention. Am Assoc
Can Res. 10:501-508.
Steinmetz KA, Potter JD (1996). Vegetables, fruit, and cancer
prevention: a review. J Am Diet Assoc. 96:1027-1039
Talalay P, Fahey JW (2001). Phytochemicals from cruciferous
plants protect against cancer by modulating carcinogen metabolism.
J Nutr. 131:3027S-30
van Poppel G, Verhoeven DT, Verhagen H, Goldbohm RA (1999).
Brassica vegetables and cancer prevention. Epidemiology and
mechanisms. Adv Exp Med Biol. 472:159-168. |
Ingesta
Recomendada: Recomendaciones de energía y nutrientes para
hombre-mujer de 20 a 39 años.
(a) Cantidades aproximadas para hombre-mujer teniendo en cuenta
los objetivos nutricionales.
Fuentes:
1 Moreiras O, Carvajal A, Cabrera L,
Cuadrado M (2001). Tablas de Composición de Alimentos. Ediciones
Pirámide. Madrid
2 Olmedilla B, Granado F, Blanco I, Gil-Martínez E, Rojas-Hidalgo
E (2001). Composición en carotenoides y en equivalentes de retinol
de verduras, hortalizas y frutas -crudas y cocidas- por 100
g de porción comestible. En: Tablas de Composición de Alimentos.
Moreiras o, Carvajal A, Cabrera L, Cuadrado M, eds. Ediciones
Pirámide. Madrid.
3 Souci S W, Fachmann W, Kraut H (2000). Food Composition and
Nutrition Tables. 6th revised and completed edition. Medpharm
Scientific Publishers. Germany.
4 USDA nacional Nutrient Database for Standard Referente, Release
15 (August 2002)
Organización
5 al Día - España: http://www.5aldia.org
|