Hojas
de la endibia, planta herbácea de la familia de las Compuestas.
La
endibia es en realidad una variedad de la achicoria, que se
obtiene mediante un cultivo forzado o artificial. Los agricultores
belgas descubrieron en 1850, que las raíces de achicoria guardadas
en un ambiente oscuro, cálido y húmedo, producen unos brotes
muy tiernos y blancos.
La
composición y propiedades de la endibia son muy similares a
las de la achicoria, si bien es posible que el contenido en
nutrientes y principios activos sea algo inferior, ya que se
trata de un cultivo artificial.
Entre
los hidratos de carbono cabe destacar el contenido en inulina,
un oligosacárido al que recientemente se han atribuido propiedades
anticarcinogenas, pudiendo contribuir a reducir el riesgo de
cáncer de colon en humanos.
Contiene
ácido fólico, provitamina A y vitamina C. Aporta también pequeñas
cantidades de minerales como calcio, fósforo y magnesio; siendo
el potasio el que resulta más abundante.
La
deficiencia en ácido fólico puede producir anemia megaloblástica,
y se asocia con un aumento del riesgo de sufrir enfermedades
cardiovasculares, procesos cancerígenos y malformaciones congénitas
fetales (defectos del tubo neural como espína bífida, problemas
cardiacos, labio leporino, etc.). También se ha relacionado
la carencia en esta vitamina con alteraciones en el crecimiento,
y con una peor función mental.
Además,
al consumirse generalmente en forma cruda (ensalada) se evitan
las pérdidas de nutrientes durante el cocinado.
La
endivia posee sabor ligeramente amargo, debido a los compuestos
químicos lactucina, lactucopicrina e intibina.
Algunos
autores han atribuido a este alimento diversas propiedades beneficiosas
en las funciones digestivas: a nivel del estómago (estimulante
del apetito) e hígado, incrementando la producción de bilis
(acción colerética) y favoreciendo el vaciamiento de la vesícula
biliar (acción colagoga), acciones probablemente relacionadas
con la presencia de dichos compuestos.
Referencias
bibliográficas
Asociación
Española de Médicos Naturistas y Colegio Oficial de Farmacéuticos
de Vizcaya (1999). Fitoterapia: Vademécum de prescripción de
plantas medicinales.
March L (2000). Manual de los alimentos. Una guía práctica para
conocer, comprar, conservar y utilizar los alimentos. Alianza
editorial.
Pamplona JD (1999). Encicopledia de los alimentos y su poder
curativo. Biblioteca educación y salud. Editorial Safeliz. 1ª
Edición.
Pool-Zobel B, Van Loo J, Rowland I, Roberfroid MB (2002). Experimental
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risk of colon cancer. Br. J. Nutr. 87 (suppl. 2): S273-281.
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