Fruto
del manzano, árbol de la familia de las Rosáceas. La piel puede
ser de color verde, amarilla o rojiza, y la pulpa, harinosa o
crujiente, presenta un sabor que varía entre el agrio y el dulce.
Contiene en su interior varias semillas de color marrón oscuro.
El
manzano es oriundo de Europa y Asia, y ya se cultivaba en el
Cáucaso hace seis mil años. Sin duda, la manzana es anterior
a los tiempos neolíticos e incluso al mismo paleolítico. Sin
embargo, este fruto, agrio en su inicio, se perfeccionó con
la cultura grecorromana, en los tiempos de Julio César. En Roma,
se la denominaba manzana, que deriva de ´mazana´, nombre latino
de un injertista y gastrónomo de nombre Matios o Mato, amigo
de Julio César. En la Edad Media, era una fruta muy apreciada
y extendida que se podía adquirir a bajo precio. En el siglo
XVI, los españoles implantaron el manzano en toda América latina.
El siglo XIX representa una época de grandes esfuerzos para
la mejora del manzano. Actualmente, se han creado centros de
investigación hortícola para producir nuevas variedades mejoradas
a partir de los cultivos tradicionales.
La
manzana, aporta hidratos de carbono fundamentalmente en forma
de azúcares como fructosa, glucosa y sacarosa, y contiene cantidades
apreciables de fibra, tanto soluble como insoluble, siendo esta
última la más abundante, y que hace de este alimento un eficaz
regulador de enfermedades del intestino grueso (estreñimiento/diarrea).
La fibra soluble (pectina), tiene por su parte, actividad hipocolesterolémica.
De hecho, estudios llevados a cabo en animales de experimentación
(ratas) han demostrado que una dieta a base de pectina de manzana,
es capaz de disminuir los niveles de colesterol en sangre.
Las
manzanas son una importante fuente de flavonoides diversos como
los flavonoles, catequinas y prociaciadinas. Entre los primeros,
el más abundante en esta fruta es la quercetina , aunque también
presenta cantidades menores de kaempferol e isorhametina. Las
catequinas, difieren ligeramente en su estructura química de
otros flavonoides pero comparten con ellos sus propiedades antioxidantes.
Algunos estudios han indicado que el consumo de catequinas procedentes
de manzanas se ha relacionado inversamente con la incidencia
de ciertos tipos de cáncer (como el cáncer de pulmón). En este
grupo cabe destacar la (+) catequina y (-) epicatequina. Por
último, las manzanas aportan cantidades importantes de procianidinas,
compuestos con una potente actividad antioxidante, que podrían
además modular la función inmunitaria y la activación plaquetaria.
En
su composición presentan ácidos orgánicos como el cafeico, p-cumárico,
clorogénico, ferúlico, cítrico y málico.
Contienen
también dihidroxichalconas (como la floretina que está presente
en su forma glucosídica denominada floridzina), un tipo de flavonoides
que se encuentran exclusivamente en las manzanas y sus derivados.
Se localizan fundamentalmente en la piel de estas frutas (80-420
mg/kg en las manzanas Reineta), aunque también en la pulpa (16-20
mg/kg en este mismo tipo); si bien la concentración de estas
sustancias depende de la variedad de manzana de que se trate.
En cuanto a los efectos biológicos de la floretina, ensayos
llevados a cabo en animales de experimentación han indicado
la posible consideración de este compuesto como agente antidiabético,
debido a su capacidad de limitar la absorción intestinal de
la glucosa.
En
el zumo de manzana, se ha encontrado una reducción en los niveles
de algunos fitonutrientes de hasta un 50%, como es el caso del
ácido clorogénico; o de un 3% aproximadamente en el caso de
las catequinas. A pesar de que el contenido en determinados
compuestos es menor en el zumo que en la fruta completa, el
zumo de manzana todavía presenta en su composición ciertas sustancias
con actividad antioxidante, por lo que tal y como han indicado
algunos estudios su consumo podría ser capaz de reducir la peroxidación
lipídica.
En
todo caso, al igual que en otras frutas, es mejor el zumo natural
sin procesar que el envasado industrialmente, ya que el proceso
al que éste último se somete tiene un mayor impacto sobre la
bioactividad de los fitonutrientes.
Referencias
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Ingesta
Recomendada: Recomendaciones de energía y nutrientes para
hombre-mujer de 20 a 39 años.
(a) Cantidades aproximadas para hombre-mujer teniendo en cuenta
los objetivos nutricionales.
Fuentes:
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3 Souci S W, Fachmann W, Kraut H (2000). Food Composition and
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Organización
5 al Día - España: http://www.5aldia.org
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